• En tres días, el presidente de la CAM ha demostrado que no conoce el Código Penal y da por amortizada la legislatura

Después de dos días, el Partido Popular de Melilla ha encontrado el camino a la regeneración con el caso Garbín. Ciudadanos Melilla aplaude la decisión de María Antonia Garbín, que hoy ha presentado su renuncia al acta de diputada en la Asamblea. Un gesto que para Cs Melilla llega 10 años tarde, dado que la dimisión (o su cese) debería haberse producido en el momento de la imputación de la ya ex diputada en el Caso Abogados. “Imbroda ha tardado dos días en recapacitar. Lo correcto habría sido cesarla el primer día. Ahora llega tarde y mal, se contradice y además queda en evidencia al decir que la prevaricación no es corrupción”, ha declarado Eduardo De Castro.

Durante dos días, los melillenses han asistido a un espectáculo lamentable e innecesario del presidente Imbroda intentando defender lo inevitable: la salida de Garbín como cargo público en el Gobierno. Pero las sentencias firmes son para cumplirlas. En su intento vano por aparentar normalidad política, Imbroda ha llegado a declarar que no exigiría la renuncia de la ex diputada porque quedan “cuatro meses y pico para las próximas elecciones, que están a la vuelta de la esquina, y nada más”. Es decir, Imbroda da por amortizada ya la legislatura, y su compromiso con la transparencia y la regeneración son nulos a cinco meses de las elecciones.

La renuncia en diferido de Garbín confirma que solo hay un camino: una política libre de sospechas de corrupción. Un principio defendido por Ciudadanos que, sin embargo, no es compartido por partidos como el Partido Popular. En Melilla, el PP de Imbroda ha intentado durante años tapar lo inevitable con un discurso que va completamente en contra de la voluntad de regeneración que exigen los melillenses. Que un senador y presidente de la CAM tan experimentado diga que “la prevaricación es un tema administrativo de entender o no las normas, y eso no es corrupción” es un insulto a quienes intentamos cada día acabar con esta lacra.

“No es Imbroda el que debe tipificar qué es la corrupción. El Código Penal ya recoge claramente qué delitos se consideran corrupción política, y el de prevaricación continuada es uno de ellos. Es asombroso el desconocimiento y la poca importancia que le da al Derecho y a la regeneración política. Lo único que está haciendo es dañar aún más la imagen de Garbín”.

El portavoz de Cs Melilla ha reiterado que este episodio no habría llegado tan lejos si el caso hubiera ocurrido en Ciudadanos o el partido formara parte de un gobierno con el PP. “Esto es una línea roja en cualquier gobierno o cualquier negociación, y no vamos a permitir esta clase de historias. La gente quiere transparencia y limpieza, y así será a partir de mayo”, ha concluido.